El alcalde de Camargo, Diego Movellán, ha presentado este proyecto en la Biblioteca Municipal acompañado por integrantes del Consejo Municipal de la Infancia y la Adolescencia, en un acto en el que ha defendido que se trata de una iniciativa pionera en Cantabria por haber surgido del propio impulso de los jóvenes del municipio.
Movellán ha destacado que la propuesta permite avanzar hacia un modelo en el que los menores puedan desplazarse por las calles de Camargo “con seguridad y con menos dependencia del móvil”, al tiempo que ha subrayado la importancia de contar con una red de apoyo próxima, construida sobre la confianza y la colaboración entre instituciones, comercio local y vecindario.
La iniciativa, denominada ‘Camina con seguridad en Camargo’, plantea una red de establecimientos adheridos, entre los que figuran comercios, locales de hostelería, farmacias y dependencias municipales, donde niños, niñas y adolescentes puedan solicitar ayuda, hacer una llamada o resguardarse en un entorno seguro en caso de necesidad.
El proyecto cuenta con el respaldo de la Asociación Adolescencia Libre de Móviles, además de la colaboración del Colegio de Farmacéuticos de Cantabria, el centro comercial Valle Real y la Asociación de Comerciantes de Camargo (ACEARCA). En representación de este último colectivo ha intervenido su presidenta, Blanca Saro, quien ha señalado la disposición del comercio local a mantener sus puertas abiertas a los menores que precisen cualquier tipo de apoyo.
Tras la presentación institucional, los propios integrantes del Consejo Municipal de la Infancia y la Adolescencia han explicado la propuesta en distintos negocios del municipio, entre ellos Peluquería Duendes y Hadas, Lanas Marisa, Floristería Olga y la tienda de ropa y complementos Julio Terán.
Una de las jóvenes del Consejo, Alejandra, de 17 años, ha explicado que el objetivo del órgano es que los menores no adquieran el móvil a edades tan tempranas y que, en caso de cualquier incidencia, puedan acudir a un comercio local para avisar a sus familias. Por su parte, la portavoz de Adolescencia Libre de Móviles, Sandra Garrido, ha defendido que este tipo de proyectos ayudan a combatir la falsa sensación de seguridad que puede generar el teléfono y ofrecen a las familias alternativas reales para favorecer la autonomía de los menores.
Los establecimientos que se sumen al programa deberán colocar un distintivo visible, informar a su personal sobre el funcionamiento de la red y aplicar un protocolo básico de actuación. Ese protocolo establece que, si un menor solicita ayuda, deberá ser atendido con calma, se facilitará el contacto con su familia preferentemente a través de una persona adulta y se garantizará en todo momento un entorno seguro.
En caso de ser necesario, podrá intervenir la Policía Local. Además, se recomienda llevar un registro básico de incidencias para facilitar el seguimiento de la red y el Ayuntamiento entregará a los establecimientos un kit informativo, además de incorporarlos a un mapa de zonas seguras del municipio. El programa incluye también acciones formativas dirigidas a familias y menores para dar a conocer la iniciativa y fomentar el uso adecuado de estos espacios.














