La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Santander ha aprobado la adjudicación de dos contratos clave para la primera fase de las obras de mejora de la cubierta de los Campos de Sport de El Sardinero. GFA2 Arquitectos se encargará de la dirección de obra por un importe de 40.225 euros, mientras que Apave Inspection Spain asumirá la coordinación de seguridad y salud por 12.498 euros. Además, se ha iniciado la licitación de la asistencia técnica para estos trabajos .
Estas decisiones representan un avance significativo en uno de los proyectos prioritarios derivados del convenio suscrito en 2022 entre el Ayuntamiento y el Real Racing Club, con un presupuesto global de 1,7 millones de euros y un plazo de ejecución de 17 meses. El proyecto, elaborado por los arquitectos Daniel Jáuregui y Héctor Uxmal, se inicia en la esquina suroeste del estadio, la zona que presenta el mayor deterioro estructural, con el objetivo de validar la solución técnica antes de extenderla al resto de la cubierta .
La primera fase abarca específicamente las cinco costillas dispuestas en abanico en la curva, la costilla doble que genera el desnivel hacia la cubierta de la tribuna y las dos costillas siguientes que delimitan los dos primeros tramos de dicha cubierta. Se trata de un ensayo controlado de la metodología constructiva propuesta, que incluye un periodo de observación durante las lluvias para evaluar su eficacia en la prevención de filtraciones hacia las gradas .
Las intervenciones técnicas se centrarán en la resolución de las patologías identificadas, como las filtraciones procedentes de las juntas entre la cobertura y las costillas, así como la absorción de agua por el hormigón armado. Para ello, se recubrirán las costillas de hormigón y las chapas plegadas de las juntas con bandejas de composite, envolviendo cada costilla con dos piezas completas más bandejas laterales y superiores en la testa, incluyendo las áreas visibles desde las fachadas .
Previamente a estas labores principales, se ejecutarán trabajos preparatorios como la limpieza exhaustiva de las costillas, la recolocación parcial del cableado existente y el mantenimiento de la chapa de cubierta, que incluirá la revisión de remaches, sellados y reparación de roturas. Asimismo, se procederá a la limpieza y desatasco de los pesebrones para garantizar el correcto drenaje .
El conjunto de la obra se estructura en seis fases, comenzando por esta intervención piloto en la esquina suroeste. Antes o durante esta etapa, se reordenará la instalación de iluminación en toda la cubierta. Una vez completada la ejecución, se suspenderán las obras hasta someter la solución a pruebas reales con precipitaciones, evaluando los resultados tanto desde la cubierta como desde las gradas inferiores .
Si los resultados confirman la efectividad de la solución para eliminar las filtraciones y otras patologías, se procederá inmediatamente a la segunda fase y al resto del proyecto, aplicando el mismo método constructivo en las zonas pendientes del estadio. Este enfoque secuencial asegura la optimización de recursos y minimiza riesgos en una infraestructura emblemática para el fútbol cántabro .













