Alrededor de medio millar de personas ha recorrido este domingo en silencio el centro de Santander para reclamar verdad, transparencia y asunción de responsabilidades por la tragedia del pasado 3 de marzo en El Bocal, en la que murieron seis jóvenes al ceder una pasarela sobre el mar. Los convocantes han insistido en que lo sucedido “no ha sido un accidente” y han pedido que ningún espacio público quede “desatendido o en tierra de nadie” en materia de mantenimiento y seguridad, con el objetivo de evitar que se repita una situación similar.
La marcha, promovida por distintas plataformas ciudadanas locales y regionales, ha partido a mediodía de la sede de la Delegación del Gobierno en Cantabria, encabezada por una pancarta con el lema ‘Por la verdad y la dignidad de las víctimas del Bocal’. El cortejo ha avanzado en absoluto silencio hasta la plaza del Ayuntamiento, donde se ha leído un manifiesto suscrito por asociaciones vecinales, sociales y ecologistas, ante la presencia de numerosos vecinos que han recibido a los participantes con aplausos.
La portavoz de la movilización, Carmen Martínez, ha subrayado en la lectura del texto que pasear por la ciudad y sus espacios naturales “no puede convertirse en un riesgo para la vida”. Desde la “serenidad”, ha recalcado que el suceso del Bocal “no ha sido un accidente” y ha exigido conocer “qué falló, por qué y en qué circunstancias”, así como garantizar que “nada ni nadie” obstaculice las investigaciones ni frene las diligencias en curso.
El manifiesto reclama a las administraciones públicas, “gobierne quien gobierne”, que actúen con “rapidez, rigor y sentido de la responsabilidad, ahora y siempre”. Los colectivos firmantes sostienen que es preciso revisar la forma de cuidar, mantener y conservar tanto los espacios naturales como las infraestructuras públicas cuando está en juego la seguridad ciudadana, y reclaman también un cambio en la relación institucional con los vecinos, “escuchando sus reivindicaciones y atendiendo sus advertencias”.
En este sentido, el texto considera que “es el momento de reconocer los errores y asumir responsabilidades” y de “dar ejemplo” para que tragedias como la de El Bocal no vuelvan a producirse “por desidia o negligencia”. Para los convocantes, la marcha pretende ser un llamamiento a que las muertes de los seis jóvenes “no sean en vano” y se traduzcan en medidas concretas de prevención.
La concentración ha tenido un marcado tono de duelo y recogimiento. “Santander llora, Cantabria llora, el mar y la montaña lloran la pérdida de seis vidas jóvenes que tenían todo un futuro por delante”, comenzaba el manifiesto, que describía la ciudad como herida por un suceso que “quedará para siempre en la memoria de todos los cántabros”.
Durante el acto se ha recordado nominalmente a las víctimas: Lucía San Martín (Camargo, 22 años), Xabier Bayón (Balmaseda, 21), Celia Lage (Barakaldo, 19), Eunate Hervas (Barakaldo, 19), Lluna Vallejo (Almería, 20) y Elena Sirbu (Guadalajara, 20). También ha habido un recuerdo especial para Ainara, la joven que continúa hospitalizada, a la que se ha deseado una pronta recuperación, y se ha ofrecido a ella y a las familias de los fallecidos la ayuda de las asociaciones y entidades convocantes.
El comunicado ha trasladado las “más profundas condolencias” a los familiares, amistades y personas cercanas a las víctimas, con el mensaje de que “no están solos”. Sus promotores han defendido que la jornada no era momento “para el ruido ni para la confrontación”, sino para la memoria y el respeto, y han pedido preservar el carácter silencioso de la movilización.
En la plaza del Ayuntamiento se ha guardado un minuto de silencio que ha sido roto por un largo aplauso en homenaje a los seis jóvenes. A lo largo de la lectura del manifiesto, los asistentes han dedicado además un aplauso individual a cada una de las víctimas.
Junto a la pancarta principal, solo se ha mostrado otra con los mensajes “La falta de mantenimiento mata” y “Nos da igual, Ayuntamiento o Costas. Seis muertos. Dimisiones ya”, en alusión a las distintas administraciones con competencias en la zona de El Bocal. El resto del recorrido ha transcurrido sin consignas ni interrupciones, hasta que, ya al final del acto, los participantes han coreado al unísono el lema “Nunca más. Nunca más. Nunca más”.
El manifiesto ha concluido con una referencia simbólica a la flor berro del prado (Cardamine pratensis), que florece en marzo en los acantilados de El Bocal. “Que estas flores acompañen para siempre el recuerdo de Lucía, Xabi, Celia, Eunate, Lluna y Elena y lleven un poco de paz a sus familias. Santander y Cantabria no os olvidarán, descansen en paz”, ha leído la portavoz, antes de dar paso al minuto de silencio.
En la movilización han tomado parte representantes de las asociaciones convocantes, así como dirigentes de los principales partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Santander: Daniel Fernández (PSOE), Felipe Piña (PRC) y Keruin Martínez (IU). También han acudido otros miembros de la Corporación municipal y representantes de formaciones sin presencia en el Consistorio, que han querido sumarse al homenaje y a la reclamación de esclarecimiento de lo ocurrido.












