El cántabro Brian Uriarte cerró undécimo el Gran Premio de Brasil de Moto3, segunda prueba del Mundial 2026, en un fin de semana especialmente accidentado en el Autódromo Internacional de Goiânia, donde el equipo Red Bull KTM Ajo continuó sumando progresión en el baúl de experiencia de la categoría. El piloto de la escudería de Deniz Öncü fue uno de los protagonistas del fin de semana, comenzando por un liderato completo en el primer entrenamiento libre, realizado sobre pista mojada, y culminando con una carrera tensa en la que logró un resultado que le permite mantener su presencia en el grupo de cabeza del campeonato.
El inicio de la cita brasileña ya dejó claro el carácter imprevisible del trazado y la demanda que el cambio climático está imponiendo a estos finales de semana de competición. Sobre un asfalto empapado, Uriarte se hacía con el mando absoluto de la primera sesión, marcando un 1:32.812 que le sirvió para situarse por delante del resto de la parrilla en un contexto de constantes reglajes de neumáticos y electrónica. Esa capacidad de adaptación al mojado, sin caídas relevantes, fue una de las notas más positivas de un fin de semana en el que el conjunto de KTM Ajo buscaba asentar el ritmo de su nueva moto de la categoría 250 cc.
En la clasificación, el cántabro se situó en la sexta posición de la parrilla, tras un parcial de 1:26.835 que le dejaba a 0.275 segundos de la cabeza de la tabla de tiempos. El británico Joel Kelso ocupó el séptimo puesto, a 0.132 segundos de Uriarte, configurando un bloque de salida atractivo para el público local, que volvió a mostrar un apoyo masivo al Mundial de motociclismo tras el regreso de Brasil al calendario. Esa sexta plaza de salida, sin embargo, no fue un reflejo fiel de la volatilidad que se iba a ver en carrera, con varias caídas y banderas rojas que alteraron los planes de varios contendientes.
En la carrera, el esquema de los primeros compases favoreció a los pilotos de probada veteranía en el circuito, muchos de los cuales firmaban mejores tiempos cronometrados gracias a una mayor familiaridad con las trazadas. Uriarte, pese a no disponer de tanta experiencia en el trazado brasileño, se mantuvo en el grupo de lucha durante la segunda mitad del recorrido, resistiendo la presión de rivales directos y evitando errores en un tramo de la pista especialmente resbaladizo, ubicado en la zona de curvas de alta velocidad.
Al final de las cinco vueltas, el resultante para el cántabro fue un 11º puesto, con un retraso de 3.158 segundos respecto al vencedor de la prueba, Máximo Quiles. El 12º, Joel Kelso, finalizó a 3.791 segundos, seguido de Adrián Cruces en 13º, a 4.001, y de Ryusei Yamanaka en 14º, a 4.374. La clasificación general de la carrera de Moto3 evidenció un dominio compartido entre varios equipos de la parrilla, con KTM, Honda y otros constructores repartidos en el bloque de cabeza, mientras Uriarte consolidaba sus opciones de cara a las próximas citas del calendario.
El portugués Guido Pini y el británico Eddie O’Shea, entre otros, completaron el grupo de pilotos clasificados en posiciones de puntos, lo que subrayó la igualdad técnica que se está imponiendo en la categoría en esta temporada. El reglamento, combinado con la introducción de nuevas piezas de circuito de Goiânia, obligó a los ingenieros a trabajar horas extras en la puesta a punto de la electrónica y el chasis, algo que Uriarte ha venido demandando desde el inicio de la pretemporada, donde ya se evidenciaron sus progresos en la gestión de la aceleración y la frenada en trazados de alta exigencia física.
En el aspecto interno del equipo, la dirección técnica de Red Bull KTM Ajo se mostró satisfecha con el trabajo del conjunto en el fin de semana, destacando la fiabilidad de la máquina del cántabro y la capacidad de la estructura para adaptarse a unas condiciones que, de forma reiterada, obligaron a reajustes sobre la marcha. El ambiente en los boxes de la escudería fue positivo, con la sensación de que el paso realizado en Brasil abre la puerta a un margen de mejora tangible en las próximas carreras, donde el piloto de 23 años aspira a consolidar su posición en el ranking de pilotos.













