La pasarela de El Bocal, escenario del colapso que causó la muerte de seis jóvenes el pasado 3 de marzo en Santander, presenta diferencias notables con la estructura delineada en el proyecto original de la senda litoral norte, aprobado en 2003, según ha informado El Diario Montañes.
Según fuentes de la Demarcación de Costas al DM, el diseño inicial contemplaba un puente con tres vigas principales, una de las cuales no se observa en las imágenes actuales de la infraestructura derrumbada, y un tablero apoyado en la parte superior de estas vigas en lugar de anclado por los laterales.
Esta admisión por parte de Costas confirma que la construcción ejecutada no se ajusta a la idea original, aunque la Administración estatal no ha precisado si se autorizó alguna modificación posterior al plan técnico aprobado en marzo de 2004.
El proyecto de senda litoral, eje vertebrador del parque costero entre Cabo Mayor y Virgen del Mar, se gestó en 2003 bajo la alcaldía de Gonzalo Piñeiro (PP), con licitación en 2013 por casi dos millones de euros adjudicados a Dragados, y ejecución iniciada en febrero de 2014.
Las obras, que buscaban un impacto mínimo con balizamiento, cartelería y tres miradores –uno en El Bocal–, generaron controversia por alteraciones consideradas agresivas, lo que derivó en un abandono prolongado y un intento fallido de rebaja en 2017 por desacuerdos entre Costas, Ayuntamiento y Gobierno de Cantabria.
A pesar de estas discrepancias estructurales, el debate sobre responsabilidades persiste: el Gobierno central sostiene que el Ayuntamiento recepcionó la pasarela en mayo de 2015 mediante acta formal, asumiendo su mantenimiento desde un compromiso de 2004 ratificado en 2017 por el propio Consistorio.
Documentos aportados por el secretario de Estado Hugo Morán incluyen el acta de comprobación de 2015, con presencia de interventor, empresa ejecutora y dirección de obra, y un escrito municipal de marzo de 2017 que reafirma la vigencia del mantenimiento vía Parques y Jardines.
Además, en febrero de 2026, el Ayuntamiento notificó a Costas actuaciones de conservación en la senda, recibiendo respuesta que las consideraba competencia municipal, lo que contradice las negativas posteriores de la alcaldesa Gema Igual.
Costas ha facilitado toda la documentación a la jueza instructora de Santander, pendiente de la personación de la Abogacía del Estado, mientras la plataforma de madera no recibía mantenimiento desde al menos 2017, según asociaciones vecinales.












