Unos mil docentes de Cantabria, según estimaciones de los organizadores, han salido este sábado a las calles de Santander desafiando las inclemencias del tiempo para defender la educación pública y reclamar mejoras pendientes tras el preacuerdo salarial firmado el jueves pasado entre la Consejería de Educación, dirigida por Sergio Silva (PP), y los sindicatos STEC, ANPE, CCOO y UGT.
La manifestación, convocada por la Junta de Personal Docente, ha transcurrido por el centro de la capital cántabra partiendo desde la sede de la Consejería en Río de la Pila, pasando por el Palacio de Peña Herbosa –sede del Gobierno regional– y continuando por el Paseo de Pereda hasta finalizar en la Plaza Porticada.
Entre las consignas más repetidas por los participantes destacaba «Silva escucha, sigue la lucha», con la que se demandaba la disminución de las ratios de alumnos por aula, la reducción de la carga burocrática, una mejor atención a la diversidad en las aulas, la preservación del calendario escolar y el mantenimiento del sistema actual de oposiciones para interinos.
Los representantes sindicales han calificado la jornada como un día de «celebración» por el avance en la equiparación salarial –fruto de 18 años de reivindicaciones y las movilizaciones de la marea verde–, pero también de «lucha» para abordar otras demandas pendientes. Han agradecido el apoyo de los aproximadamente 9.000 profesores de la enseñanza pública y han subrayado que estas acciones colectivas «han servido y seguirán sirviendo» para impulsar mejoras en el sistema educativo público.
En concreto, han criticado la falta de avances en la reducción de burocracia, cuya negociación estaba prevista para diciembre de 2025 por parte del departamento de Silva, pero que a fecha de marzo de 2026 «todavía estamos esperando», según han lamentado ante los medios. Asimismo, han instado a la Consejería a abrir un «diálogo pausado y pensado» mediante mesas sectoriales y técnicas para tratar los problemas que afectan a la educación pública.
Otro de los focos de reclamación ha sido el cambio en el calendario escolar, implementado de forma «unilateral» sin consultar adecuadamente al colectivo docente. De igual modo, han rechazado la modificación unilateral del modelo de oposiciones, defendiendo condiciones «dignas y de calidad» para los aspirantes, que se sientan «acogidos por el sistema».
La convocatoria de esta protesta se realizó semanas atrás, antes incluso de la rúbrica del preacuerdo salarial, y se ha mantenido a pesar de dicho pacto, que hace efectiva la adecuación retributiva del profesorado. Paralelamente, la Junta de Personal Docente ha impulsado esta semana una consulta abierta al colectivo hasta esta noche sobre la continuidad de Sergio Silva al frente de la Consejería, el nuevo sistema de oposiciones y la desviación de fondos públicos hacia centros concertados.













