El Gobierno de Cantabria asumirá este año el coste de la matrícula del primer curso de grado en la Universidad de Cantabria (UC) para todos los estudiantes empadronados en la comunidad, gracias a una partida específica de 1,5 millones de euros incluida en los presupuestos autonómicos de 2026. La medida permitirá que los cántabros que accedan por primera vez a la UC puedan cursar ese primer año sin pagar las tasas de matrícula, con independencia de su situación económica.
Con esta decisión, el Ejecutivo regional avanza en la aplicación de la recién aprobada Ley de Juventud y da un paso más en su objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a los estudios superiores. Hasta ahora, el sistema de ayudas se apoyaba principalmente en bonificaciones, exenciones y reducciones del precio público dirigidas a colectivos específicos, como personas con discapacidad o familias numerosas. La nueva medida extiende ahora la gratuidad del primer curso al conjunto de los cántabros empadronados que inicien un grado en la UC.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, dio a conocer este compromiso al término de una reunión de trabajo con la rectora de la UC, Conchi López, celebrada para hacer balance del primer año desde la toma de posesión de la responsable académica. En el encuentro también participaron el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva, y el vicerrector de Ordenación Académica de la Universidad, Ángel Cobo.
Buruaga señaló que la gratuidad de la matrícula del primer curso se enmarca en un paquete más amplio de medidas educativas contempladas en las cuentas de 2026, entre las que figura el nuevo Programa de Becas de Excelencia Cantabria. Este plan contará con un presupuesto de 300.000 euros y se dirigirá a los alumnos con mejores expedientes de Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas de Régimen General y Enseñanzas Superiores, con el objetivo de reconocer el rendimiento académico y apoyar la continuidad de los estudios.
El nuevo programa se suma al Programa Regional de Becas que ya está previsto en el Contrato Programa suscrito entre el Gobierno y la Universidad de Cantabria, dotado con 210.000 euros. La presidenta insistió en que este marco de financiación plurianual refleja el compromiso del Ejecutivo con la institución académica.
En este sentido, recordó que el Contrato Programa firmado en 2024 entre el Gobierno de Cantabria y la UC está dotado con más de 300.000 millones de euros hasta 2027. Dentro de esa planificación, la Universidad recibirá en 2026 algo más de 103 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,4% respecto a 2025, es decir, más de 5,3 millones adicionales, y un incremento del 16% en comparación con 2023.
Según subrayó Buruaga, esta apuesta económica sitúa a la Universidad de Cantabria como la universidad española con mayor inversión pública por alumno y curso, con una cifra superior a los 11.500 euros. La presidenta defendió que este esfuerzo financiero responde a la prioridad de reforzar el sistema universitario público como motor de progreso, investigación y cohesión social en la región.
La reunión también sirvió para repasar la nueva oferta de titulaciones oficiales de la UC para el curso 2026-2027. La universidad incorporará tres nuevos grados: Gestión de Proyectos Internacionales de Ingeniería Civil, Inteligencia de Negocio y Analítica de Datos, y Terapia Ocupacional. Además, se pondrá en marcha un itinerario de doble titulación que permitirá cursar de forma simultánea el grado en Ingeniería Civil y el nuevo grado en Gestión de Proyectos Internacionales de Ingeniería Civil.
Buruaga destacó que la ampliación de titulaciones supone un avance en la consolidación y crecimiento de la universidad, con pasos que, según dijo, “hacía tiempo” que no se veían en la institución. A su juicio, se trata de decisiones orientadas a reforzar la excelencia académica y a responder mejor a las necesidades de formación del tejido social y económico de Cantabria.
Otro de los asuntos analizados fue el desarrollo del Programa María Goyri, que está facilitando la incorporación de 48 profesores ayudantes doctor a la plantilla de la UC. Este programa se lleva a cabo en colaboración con el Gobierno de España, de forma que el Ministerio de Universidades financia parcialmente 29 de las plazas, mientras que el Gobierno de Cantabria asume el coste del resto de puestos y la parte no cubierta por la Administración central.
La presidenta avanzó que en marzo se convocará la reunión anual de seguimiento de este programa, con la intención de evaluar su evolución y estudiar nuevas necesidades de refuerzo docente. Para Buruaga, esta iniciativa contribuye a rejuvenecer y estabilizar el profesorado, a la vez que apoya la mejora de la calidad de la docencia y la investigación.
En el terreno institucional, Buruaga informó a la rectora del nombramiento de Jorge Oliveira, ex director general de Solvay, como nuevo presidente del Consejo Social de la Universidad de Cantabria, aprobado por el Consejo de Gobierno. La jefa del Ejecutivo resaltó su trayectoria profesional en Cantabria, su relación previa con la UC y con el propio Consejo Social, su conocimiento del tejido empresarial, así como su vocación social y su interés por la cultura.
La presidenta quiso agradecer a Conchi López la sintonía y la “alianza” entre la Universidad y el Gobierno regional para trabajar por un objetivo común: consolidar a la UC en los primeros puestos de los rankings nacionales, reforzar su competitividad internacional, impulsar la investigación y favorecer la transferencia de conocimiento a la sociedad cántabra. A su juicio, esta colaboración es clave para que la universidad siga siendo un referente en la región y un instrumento de transformación social.
Por su parte, la rectora subrayó que las nuevas titulaciones aprobadas para el próximo curso están alineadas con los desafíos actuales y con las demandas del tejido económico y empresarial de Cantabria. En el caso de los estudios vinculados a las nuevas tecnologías, señaló que se ajustan también a la Estrategia Digital del Gobierno autonómico, lo que refuerza la conexión entre la oferta académica y las políticas públicas.
López agradeció al Ejecutivo cántabro su apoyo y sensibilidad, canalizados a través del Contrato Programa, que han permitido poner en marcha estas titulaciones, algunas de ellas pioneras en el norte del país. La rectora valoró especialmente la puesta en marcha de la gratuidad de la matrícula del primer curso desde el próximo año académico, al considerar que elimina barreras de acceso a los estudios universitarios y fortalece el papel de la UC como “ascensor social”.
Afirmó que la UC es una universidad abierta y accesible para cualquier persona que quiera seguir formándose y resaltó igualmente la importancia del nuevo Programa de Becas de Excelencia Cantabria. A su juicio, esta herramienta refuerza el papel de la universidad pública como motor de desarrollo económico y de cohesión social en la comunidad.
López incidió en que lo fundamental es que la Universidad y el Gobierno regional continúan trabajando “de la mano”, colaborando en la construcción de una formación de calidad, una investigación de referencia y una innovación capaz de contribuir al desarrollo de Cantabria. Con ese objetivo, ambas instituciones se comprometen a mantener una relación estrecha para seguir impulsando proyectos que beneficien tanto al alumnado como al conjunto de la sociedad.













