El Gobierno de Cantabria y el Ministerio de Industria han acordado este martes crear un grupo de trabajo conjunto con la multinacional química Solvay para abordar su proceso de transición energética y garantizar la viabilidad de su planta en Barreda (Torrelavega), donde la empresa ha anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría a 77 trabajadores. El consejero de Innovación, Industria, Transporte y Comercio, Eduardo Arasti, se ha reunido en Santander con el Comisionado Especial para la Reindustrialización del Ministerio de Industria y Turismo, Jaime Peris Pascual, para definir cuatro ejes prioritarios que aseguren la competitividad de la compañía en un contexto de descarbonización.
Arasti ha enfatizado que el primer objetivo del grupo es proveer a Solvay de “mecanismos de compensación suficientes” que hagan económicamente viable su transición energética, sin la cual “la empresa no tiene futuro”. Esta hoja de ruta se enmarca en las acciones impulsadas por el Ejecutivo regional desde el 23 de febrero, cuando Solvay comunicó el ERE, y busca también favorecer un acuerdo entre la dirección y el comité de empresa que reduzca el número de afectados.
El segundo pilar se centra en mitigar el impacto de los costes por emisiones de dióxido de carbono (CO2), un gravamen que recae exclusivamente sobre las empresas de la UE mientras competidores extracomunitarios como los de China, Turquía o Estados Unidos operan sin esta restricción. El consejero ha criticado que Francia otorga ayudas “el triple que en España” y Alemania las duplica, por lo que Cantabria ha solicitado audiencias con la vicepresidenta de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, y el vicepresidente ejecutivo de Estrategia e Industria, Stéphane Séjourné –cita pedida hace dos meses– para reclamar igualdad de condiciones en el mercado de derechos de emisión.
Otro eje clave es combatir el elevado precio de la electricidad en España para industrias calor e electro intensivas como Solvay, donde este coste representa el 42,5% del total de gastos. Arasti ha recordado datos de la Agencia Internacional de la Energía: el precio en la UE es el doble que en EE.UU. y un 50% superior al de China; en España, triplica el francés y supera en un 30% el alemán. El grupo de trabajo explorará medidas específicas para rebajar esta carga, vital para la supervivencia de la planta.
Por último, se abordará la “incertidumbre regulatoria” en España, ejemplificada en las subastas de cogeneración prometidas en 2021 pero aún sin convocar, que genera inestabilidad para proyectos como el de Solvay. En la reunión también han participado el consejero delegado de SODERCAN, Ángel Pedraja; el director general de Industria de Cantabria, José Luis Ceballos, y el subdirector general para el Impulso de Proyectos Industriales del Ministerio, Justo Pagán.
Esta iniciativa forma parte de seis actuaciones regionales ya en marcha desde el anuncio del ERE, incluyendo reuniones con comité y dirección de Solvay, y refuerza el compromiso institucional para preservar los 77 empleos directos en Barreda, un enclave clave de la industria química cántabra.












