El puerto deportivo de Castro Urdiales ha sido escenario de momentos de alta tensión por el cruce de dos manifestaciones simultáneas sobre el centro de acogida de menores extranjeros no acompañados que el Gobierno de Cantabria planea abrir en Mioño. Estos chicos proceden de Ceuta, Melilla y Canarias, y el debate ha polarizado a la ciudadanía entre defensores de la solidaridad y quienes reclaman priorizar recursos locales .
La marcha oficial, impulsada por Castro por la Igualdad con el respaldo de Pasaje Seguro y Las Calles Contra el Fascismo, ha congregado a más de 300 participantes que arrancaron a las 12.00 horas desde el parque Amestoy rumbo al Ayuntamiento. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han cortado el paso para evitar un encuentro directo con el grupo contrario, desviando la ruta. Entre los asistentes destacaban concejales como Leticia Mejías-Díaz, de Servicios Sociales, Salud, Tercera Edad e Igualdad, y Gorka Linaza, de Juventud y Festejos .
Los lemas de esta concentración hablaban de un pueblo solidario y democrático, con pancartas como ‘Bienvenidas & bienvenidos. El odio no cabe en Cantabria’, ‘Frente al odio y racismo, solidaridad y humanidad’ o ‘La igualdad es el alma de la libertad’. Al avistar a los manifestantes de enfrente, han coreado frases como «fuera fascistas de nuestros barrios» y «Vosotros, fascistas, sois los terroristas», lo que ha elevado la crispación en el ambiente .
En paralelo, Vox ha reunido a un centenar de personas frente a la Casa Consistorial con mensajes críticos como ‘Ellos no lo viven, tú sí. No al centro de menas’, ‘Recursos para Castro. No para centros impuestos. Unidos contra el centro. Olvidados del Ayuntamiento’, ‘No es racismo’ y ‘Castro no se vende. No al centro de menas. No es racismo, son estadísticas’. Sus cánticos incluían «ayudas sociales para los nacionales», «no los queremos», «prensa española manipuladora» y, en menor volumen, «arriba España» .
La Guardia Civil ha tenido que mediar en la zona del Ayuntamiento, donde clientes de bares próximos han increpado a los concentrados en contra del centro, agravando el rifirrafe verbal. El dispositivo policial ha sido clave para mantener la separación y evitar incidentes mayores en un día marcado por la coincidencia de ambas convocatorias .
Intervenciones políticas que avivan el debate
Leticia Mejías-Díaz, en la manifestación favorable, ha defendido la presunción de inocencia: «Hasta que no se demuestre lo contrario, todas las personas son inocentes. No se puede dar por hecho que estos menores que van a venir son ladrones, violadores o cualquier otra cosa». Ha insistido en proteger los Derechos Humanos, «algo tan básico» que aún requiere manifestaciones como esta .
La concejala ha apelado a la empatía hacia los opositores: «Den una oportunidad a los menores, la misma que les gustaría que le dieran a sus hijos, porque no sabemos el día de mañana cómo pueden cambiar las cosas». Ha subrayado la necesidad de humanidad en un contexto donde el centro busca dar cobijo a menores vulnerables transferidos desde otros puntos de España .
Desde el otro lado, Jacobo Zunzunegui, portavoz de Vox, ha exigido el cierre inmediato del centro y redirigir los fondos a sanidad, seguridad o carreteras «para la gente de aquí». Ha calificado a los menores como «potenciales criminales y no tan potenciales», argumentando que la prioridad es la seguridad en Castro, Cartes y resto de Cantabria .
Zunzunegui ha criticado a la Delegación del Gobierno por autorizar la contramanifestación a solo 100 metros, recordando que denegó una suya el 8M por motivos similares. Ha acusado a la movilización pro-centro de estar orquestada por la Delegación, el Ayuntamiento de Castro Urdiales y «organizaciones radicales», lo que suma más leña al fuego de este controvertido proyecto .














