Más de 6.000 personas, según la Delegación del Gobierno en Cantabria, han participado este domingo en Santander en la manifestación del Día Internacional de la Mujer, una jornada marcada por el emotivo recuerdo a las seis jóvenes fallecidas en el accidente de El Bocal el pasado 3 de marzo, con una séptima aún en la UCI. La movilización, convocada por la Comisión 8 de Marzo, ha recorrido el Paseo de Pereda y la calle Calvo Sotelo hasta la plaza del Ayuntamiento.
El desfile ha estado encabezado por una gran pancarta con el lema «Todas las mujeres. Todos los derechos. Todos los días». Entre los participantes, se han visto representantes de las Asambleas Feministas de Cantabria, colectivos como Alega o la Plataforma Abolicionista, sindicatos como CCOO y UGT, el Sindicato de Estudiantes, y también autoridades como la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, el expresidente Miguel Ángel Revilla (PRC) o diputados de PP, PRC y PSOE.
A lo largo del recorrido, los manifestantes han coreado consignas habituales del movimiento feminista: «No es un caso aislado, se llama patriarcado», «Con ropa o sin ropa, mi cuerpo no se toca», «Nos tocan a una, respondemos todas», «No estamos todas, faltan las asesinadas», «Aquí está la resistencia trans» o «Mujeres en precario, violencia a diario».
Al paso por la Catedral, la agrupación musical feminista Percumozas ha recibido un pasillo humano de apoyo y ha roto el minuto de silencio con su percusión, en un momento cargado de simbolismo. Ya en la plaza del Ayuntamiento, se ha leído un manifiesto que ha puesto el foco en la lucha feminista diaria y ha denunciado las diez muertes por violencia de género en 2026, cinco de ellas con órdenes de alejamiento que «llegaron tarde». «No queremos minutos de silencio, queremos medidas que salven vidas», han reivindicado.
El texto ha exigido políticas para garantizar la igualdad real de oportunidades, con especial énfasis en un sistema de cuidados público, universal, de calidad y antirracista. Han pedido un salario por cuidar para que «sostener la vida no sea una responsabilidad individual» y han criticado la violencia sistemática del Estado hacia las mujeres más precarias.
La efeméride también se ha vivido en otras localidades cántabras. En Torrelavega, el Consejo Municipal de Igualdad ha leído el manifiesto y ha guardado un minuto de silencio por las víctimas de El Bocal. En Castro Urdiales, centenares de personas han salido a la calle y el Ayuntamiento ha iluminado su fachada con el mensaje «Todos los días son 8M».














