El magistrado José Arsuaga Cortázar ha asumido hoy la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), convirtiéndose en la máxima autoridad judicial de la comunidad tras un acto solemne presidido por Isabel Perelló, presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Hasta la fecha, Arsuaga ostentaba la presidencia de la Audiencia Provincial de Cantabria, cargo que deja para relevar a José Luis López del Moral, quinto en la sucesión desde la creación del alto tribunal en 1989 —precedido por Claudio Movilla (1989-1997), Francisco Javier Sánchez Pego (1997-2004), César Tolosa Tribiño (2004-2014) y López del Moral (2015-2026).
Al evento, celebrado en la sede del TSJC en Santander, han acudido vocales de la Comisión Permanente del CGPJ —que mantenía sesión en el lugar—, así como los delegados para Cantabria, Pilar Jiménez Bados y José María Fernández Seijo. Entre las autoridades políticas destacaban la presidenta del Gobierno regional, María José Sáenz de Buruaga; la presidenta del Parlamento, María José González Revuelta; la alcaldesa de Santander, Gema Igual; y la consejera de Presidencia, Interior, Justicia y Seguridad, Isabel Urrutia.
En su discurso de toma de posesión, Arsuaga ha agradecido efusivamente a su antecesor: «Gracias por todo, gracias por tanto; por tu atención, presencia, discreción, prudencia, rapidez de análisis y esfuerzo en la gestión». Ha asumido el puesto «con el peso de una nueva responsabilidad pública que trataré de ejercer siguiendo una máxima: la prudencia», expresando su compromiso de colaborar con administraciones y profesionales judiciales. Recordó sus motivos iniciales para ser juez —compromiso público y paz social vía Justicia—, aún vigentes «para seguir con ilusión», y defendió la tutela de derechos ciudadanos, libertades públicas, Constitución y Estado de Derecho, sin tibiezas ni indiferencia.
El nuevo presidente ha diferenciado la legitimidad de origen —acceso por igualdad, mérito y capacidad, con el 74% de mujeres en la última promoción— de la de ejercicio, basada en humildad, primacía del bien común, compasión, cortesía, autoconocimiento de sesgos y comunicación clara: «En definitiva, humildad, humanismo y bien común».
Arsuaga ingresó en la carrera judicial en 1991, con destinos mayoritariamente cántabros: Juzgado 2 de Medio Cudeyo, Juzgado 3 de Torrelavega, breve paso por Bilbao (1997-1999), Juzgado Primera Instancia 1 de Santander, y Audiencia Provincial desde 2015. Fue decano de jueces de Santander (2006) y miembro nato de la Sala de Gobierno del TSJC. Destaca su Premio Calidad de la Justicia 2014 por resolver eficientemente el caso de las preferentes.













