El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif, ha dado un nuevo paso en el proyecto de integración ferroviaria de Santander con la adjudicación de las primeras obras, valoradas en 37,8 millones de euros. Esta actuación inicial servirá para desviar las vías actuales y preparar el terreno para la ejecución del conjunto de trabajos previstos en el acuerdo que firmaron Adif, Renfe, el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander.
El inicio de las obras responde a los compromisos adquiridos en la última comisión de seguimiento del convenio, en la que también se abordó el avance del nuevo edificio para usos ferroviarios, que fue sacado a licitación el pasado diciembre.
De forma paralela, Adif impulsa la redacción del proyecto de modernización y ampliación del edificio de viajeros de la estación santanderina, una actuación que asumirá con financiación íntegra. Además, se trabaja en la reordenación de los espacios del complejo ferroviario, una intervención cofinanciada por el gestor ferroviario, el Consistorio y el Ejecutivo autonómico. Ambas iniciativas, cuya licitación se prevé para este año, completarán la imagen final del futuro complejo, pieza clave dentro del Plan de Cercanías de Cantabria.
Actualmente, en los terrenos ferroviarios de la capital conviven las redes de ancho ibérico y métrico, con dos corredores independientes y separados por diferentes edificaciones. Para avanzar en la integración, el contrato recién adjudicado contempla el traslado del haz de vías de viajeros y mercancías de ancho métrico, la remodelación de la playa de vías de ancho ibérico y la concentración de todos los servicios de pasajeros en una estación provisional unificada. También incluye la reposición del aparcamiento, la urbanización de la zona liberada —más de 25.000 metros cuadrados junto a la calle Castilla— y la construcción de una gran losa de unos 54.000 metros cuadrados que cubrirá las vías y los andenes de ambos anchos.
Estas operaciones permitirán habilitar el espacio necesario para continuar con las siguientes fases del proyecto y crear un corredor temporal que garantice el mantenimiento del servicio ferroviario mientras se desarrollan las obras principales.
La integración del tren en Santander busca tres grandes objetivos. El primero, modernizar y ampliar la estación actual para concentrar en un solo edificio los servicios de larga distancia, media distancia, Cercanías y ancho métrico, incorporando además una nueva conexión entre la plaza de las Estaciones y el paseo del Agua. El segundo, reorganizar los espacios ferroviarios para hacer un uso más racional del suelo y liberar superficie destinada a mejorar la conexión urbana. Y el tercero, cubrir las vías y andenes desde la cabecera hasta la pasarela peatonal que comunica las calles Alta y Castilla, generando nuevos espacios urbanos que transformarán el entorno.
La intervención, muy esperada en la ciudad, representa uno de los proyectos más relevantes para la modernización del sistema de Cercanías y para la integración definitiva del ferrocarril en la trama urbana santanderina.














