María José Saénz de Buruaga, presidenta de la comunidad autónoma de Cantabria, ha tendido la mano este miércoles a la oposición para desbloquear unos nuevos presupuestos para 2026, pero con condiciones claras: necesita un «cambio de actitud» de PRC, PSOE o Vox –que tumbaron en bloque el proyecto del PP en el Parlamento– y propuestas de mejora sólidas sobre la mesa. «Estoy abierta al diálogo y en plena disposición de negociar y aprobarlos», ha dejado caer ante los periodistas, pero ha puesto un freno de mano rotundo: «No lo haré mientras eso no ocurra, porque ya se intentó y no cuajó».
La jefa del Ejecutivo popular, en minoría parlamentaria, ha echado en cara a regionalistas, socialistas y ultraderecha que formaran un «frente de bloqueo» en la Cámara legislativa, donde surgieron «los escollos» que impidieron sacar adelante las cuentas. «Ha quedado clarísimo quién quería presupuestos en Cantabria, quién cumplió con sus obligaciones y quién hizo todo lo posible por que salieran», ha valorado con ese tono firme que ya conocemos, contraponiendo la gestión de su Gobierno con la actitud de quienes, a su juicio, priorizaron el rechazo frontal. El proyecto del PP se quedó en el cajón, lo que ha prorrogado automáticamente los presupuestos de 2025 desde el 1 de enero, vía decreto del Consejo de Gobierno publicado en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC).
«Tenemos presupuesto y Cantabria no se para»
«No hay drama: en Cantabria tenemos presupuesto», ha insistido Buruaga, subrayando que esta prórroga les permite a ella y a sus consejeros «seguir gestionando y gobernando», aunque con «más dificultades y limitaciones» que unas cuentas frescas. Eso sí, ha lanzado un mensaje de tranquilidad: «Se garantiza que la comunidad autónoma ni se detiene ni se para», y ha prometido que eso se va a notar «día tras día» en la calle. La líder popular afronta el 2026 «con muchas ganas y mucha energía», con «una hoja de ruta clara» y «prioridades muy bien definidas» en el presupuesto prorrogado, lo que según ella impulsará el «programa de cambio» sin pausas bruscas.
Aunque aboga por «exprimir las vías de diálogo, acuerdo y negociación» en el Parlamento de Cantabria –que arranca su nuevo periodo de sesiones en febrero y se prolonga hasta verano–, ha recordado que el Gobierno cuenta con herramientas ordinarias como decretos y órdenes para tirar adelante sin atascos. «Terminé el año y lo empiezo con la misma voluntad: deseando que Cantabria vuelva a ser un propósito compartido de todos, y que sumemos fuerzas para lo importante», ha expresado, en referencia a sacar adelante leyes clave en la Cámara, que en dos años y medio de legislatura solo ha aprobado cinco normas.
Economía, vivienda y control ambiental, al frente
Entre esas prioridades que «siguen siendo las mismas» figuran, por supuesto, los presupuestos, que recogían el pulso del Ejecutivo. Buruaga ha detallado que su foco está en hacer funcionar la economía, atraer inversiones y talento, y avanzar proyectos tractores que transformen la comunidad autónoma en marcha: tanto los privados del tejido industrial y productivo como los públicos, «que seguiremos lanzando con los calendarios previstos» y respaldados por «grandes inversiones». En paralelo, Peña Herbosa no bajará el pistón en servicios públicos esenciales como sanidad y educación, pero ha puesto el énfasis «muy especial» en las políticas de vivienda este 2026, una de las preocupaciones estrella de los cántabros y objetivo de legislatura.
En este punto ha señalado directamente la ley autonómica de vivienda, que espera aprobar en el próximo periodo de sesiones parlamentarias. A ella ha sumado la ley de control ambiental, una norma «estratégica» y «absolutamente determinante» para la industria y el tejido productivo cántabro, que según la presidenta «va a marcar un antes y un después». No ha mencionado sondeos concretos del PP con otros partidos tras el varapalo presupuestario, pero ha insistido en que no habrá avances sin «consenso y acuerdo cerrado» con al menos un grupo político que dé estabilidad a las nuevas cuentas.
La OPA hostil del PP al PRC, con batalla por votos en ayuntamientos regionalistas, sigue en el aire como telón de fondo, pero Buruaga se centra en la gestión diaria: prorroga presupuestaria como colchón, diálogo condicionado y un listado de leyes para no perder el pulso en este año clave. Veremos si PRC, PSOE o Vox dan el paso, o si la comunidad autónoma navega un 2026 con las cuentas de hace un año a cuestas.













