El telón de 2026 se levanta en el José Zorrilla con la sombra alargada del líder verdiblanco, el Real Racing Club, que este sábado a las 18.30 horas se las verá con un Real Valladolid herido pero noble, recién descendido de la élite y con la garra de un debutante en el banquillo: Luis García Tevenet. Serán 750 cántabros los que arroparán desde la grada a los de José Alberto, tras agotarse las 590 entradas que los blanquivioletas enviaron a Santander —un pellizco de fe en la marea verdiblanca que cruza el Duero.
Los racinguistas llegan con el fuelle de ocho jornadas sin conocer la derrota, aferrados a la primera plaza de LaLiga Hypermotion y con la dentellada de mejorar un historial endiablado en Pucela: en Segunda, solo dos puntos en trece visitas; en Primera, una igualdad bíblica de dieciséis victorias por bando y otros tantos empates en cuarenta y ocho batallas. Pero hoy no hay nostalgia: el asturiano ha dado la lista con aroma a cantera, citando a los porteros del filial Laro y Álvaro Jiménez para tapar el hueco de un Ezkieta aún a vueltas con el hombro maltrecho en Cádiz, un Andreev con la maleta hecha rumbo a otros lares y un Michelin en la enfermería. Junto a ellos, asoma Diego Fuentes ‘Chino’ del Rayo, que ya olió la gloria copera ante la Ponferradina.
En el otro lado, los pucelanos —duodécimos con 24 puntos— estrenan técnico y lucen pedigrí de Primera con veteranos como Meseguer y Jorge Delgado, dos hijos pródigos del racinguismo que saben dónde duele. José Alberto, en la previa cargada de verdad cruda, no se anda con medias tintas: «Ha sido una semana de distracciones, pero buena en trabajo. Vamos a un campo infernal contra un equipazo con poderío económico y calidad brutal de Primera. Hay que estar muy metidos para capear los momentos en que nos aprieten».
Sobre Jeremy Arévalo, ahora stuttgartí por cláusula saltada, destila orgullo paternal: «El club hizo lo que pudo, pero habla de lujo del trabajo con la cantera estos años. Con Jeremy ha sido como padre e hijo». La portería, con su terremoto búlgaro y navarro, la afronta con fe inquebrantable: «Mi confianza ya está en Laro y Álvaro. Me ilusiona que Laro debute, les tengo una confianza ciega».
Y remata con la garra del que mira al cielo: «Esta dinámica no se parece en nada a la del año pasado. Día a día, creciendo. El 2026 va a ser nuestro». En Zorrilla, bajo el frío castellano, el Racing querrá que la profecía sea carne de victoria.














