La Universidad Internacional Menéndez Pelayo ha inaugurado este lunes en el Paraninfo de La Magdalena una nueva edición de sus Cursos de Verano con un acto institucional en el que han coincidido diferentes voces del ámbito académico, político y cultural en la defensa del papel de la institución como espacio de reflexión, conocimiento y proyección exterior.
El rector de la UIMP, Ángel Pelayo, ha abierto oficialmente el curso subrayando que no existe mejor manera de aprender que compartir ciencia, cultura y convivencia. En su intervención ha reivindicado a la universidad como un espacio de libertad al servicio de una sociedad democrática y ha defendido que el conocimiento y la cultura resultan esenciales para construir un país con más progreso y bienestar.
Pelayo ha puesto el acento, además, en los objetivos que se marca el equipo de Gobierno de la UIMP para esta edición. Entre ellos, ha citado el refuerzo de la presencia juvenil, con la intención de implicar más a los jóvenes como productores de conocimiento, el impulso de las actividades culturales y una mayor capacidad de influencia de los encuentros académicos en el debate público.
En esa línea, ha señalado que una de las misiones de la universidad es precisamente influir en la conversación social para favorecer una opinión pública mejor formada. También ha destacado los tres grandes ejes sobre los que gira la programación académica de este verano: la geopolítica, la inteligencia artificial y la sostenibilidad.
La lección inaugural ha corrido a cargo de la decana de la Escuela de Asuntos Internacionales en Sciences Po y exministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, con una conferencia titulada Solos en el mundo. En ella ha dibujado un escenario global marcado por la incertidumbre y ha defendido que abrir ventanas al conocimiento no es solo una aspiración, sino una necesidad estratégica.
González Laya ha advertido de que el papel de Europa ha cambiado y que el continente se mueve en un contexto de fragmentación acelerada, tensiones políticas crecientes, desafíos tecnológicos, crisis climática y desigualdad persistente. Frente a ello, ha reclamado una Europa capaz de actuar como un verdadero actor estratégico, con fuerza suficiente para defender sus intereses sin renunciar a sus valores.
La exministra ha reivindicado también la vocación de la universidad como espacio de apertura al conocimiento, la ciencia, la cultura y el diálogo internacional. A su juicio, la UIMP sigue siendo uno de los grandes lugares de reflexión intelectual de España y Europa, heredera de una misión que une pensamiento, cultura y progreso.
En el acto ha intervenido igualmente la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, que ha querido poner en valor el peso de la UIMP para la comunidad autónoma y su capacidad para actuar como motor estratégico de desarrollo regional. Ha defendido la raíz cántabra de la institución y ha resaltado que representa una España abierta al mundo desde Santander.
Buruaga ha aprovechado su intervención para pedir al Gobierno de España que refuerce a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con un marco normativo acorde con su trayectoria, su prestigio académico y su proyección internacional. También ha reclamado más recursos presupuestarios, respaldo institucional, empuje diplomático, capacidad organizativa y equipos adecuados para aprovechar todo su potencial, no solo durante el verano.
La presidenta ha insistido en que cualquier evolución del encaje jurídico de la UIMP debe respetar su “cantabricidad”, al recordar que nació en Santander y que forma parte de una identidad ligada a Valdecilla, la biblioteca Menéndez Pelayo y los cursos de lengua y cultura españolas. A su juicio, apartarla de esa perspectiva supondría desvirtuar su misión y su singularidad dentro del sistema universitario español.
Durante su intervención, Buruaga ha afirmado que la UIMP encarna una España abierta al mundo, pero ha recalcado que esa apertura parte desde Cantabria. En esa misma línea, ha expresado su deseo de que el Gobierno central sea consciente de la vocación universal de esta universidad y del nuevo horizonte al que debe mirar para seguir creciendo con fuerza, atractivo e influencia.
La presidenta también ha garantizado el compromiso del Gobierno de Cantabria dentro de la colaboración triangular que, según ha recordado, mantienen el Ejecutivo autonómico, la UIMP y la Universidad de Cantabria. Ha afirmado que la comunidad siempre ha respaldado a la institución, apoyando a los distintos rectores en sus demandas de recursos, personal y patrocinios de primer nivel.
En ese repaso histórico, Buruaga ha citado a Menéndez Pidal, primer rector de la universidad en 1932, y a Carlos Andradas, predecesor del actual rector, a quienes ha atribuido un papel relevante en la conservación y el fortalecimiento del proyecto universitario. También ha puesto en valor la llegada de Ángel Pelayo, al que ha definido como un rector que comparte, por su condición de cántabro y por su experiencia previa de gestión, los vínculos emocionales y el conocimiento de lo que la UIMP representa para Cantabria.
El acto ha contado igualmente con la participación del secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, que ha recordado los orígenes de la institución como un lugar en el que las ideas viajaban libremente entre países y generaciones. Ha reivindicado el papel de las universidades públicas como patrimonio de toda la sociedad, al servicio de la generación de conocimiento, la formación de personas y la igualdad de oportunidades.
También ha tomado la palabra la alcaldesa de Santander, Gema Igual, que ha resaltado el peso que adquiere la ciudad durante estas semanas como punto de encuentro internacional y referente cultural y académico. Ha defendido que la libertad de pensamiento debe asentarse en el conocimiento y en un análisis riguroso de la realidad, y ha situado a la UIMP como una institución clave para ofrecer información seria sobre la actualidad.
La memoria del último curso ha sido expuesta por la secretaria general de la UIMP, Ana de la Puebla, en un acto que ha servido además para recordar a la vicerrectora de Investigación, Begoña Aguado, fallecida el pasado 18 de junio. Buruaga ha destacado su trayectoria científica en el ámbito de la biología aplicada a la medicina y ha lamentado la pérdida de una profesional que, en su opinión, habría seguido aportando valor al avance de la sociedad del conocimiento.
En conjunto, la apertura de los Cursos de Verano ha servido para proyectar una imagen de la UIMP como institución con vocación internacional, anclaje cántabro y voluntad de seguir influyendo en el debate social desde el conocimiento, la cultura y la convivencia.












