Cinco incendios forestales permanecen activos en Cantabria en la mañana de este jueves 9 de abril, según la información más reciente disponible sobre la situación en la comunidad. Los focos se concentran principalmente en las zonas de Campoo de Suso y áreas próximas, donde los servicios de emergencia continúan las labores de extinción en terrenos de difícil acceso. Estos fuegos forman parte de una serie de conatos e incendios declarados en las últimas jornadas, agravados por condiciones meteorológicas adversas con vientos fuertes y temperaturas elevadas.
El Gobierno de Cantabria mantiene activado el Plan Especial de Incendios Forestales (INFOCANT) en fase de preemergencia desde el pasado lunes, con 24 brigadas terrestres, 26 agentes del medio natural y medios aéreos disponibles para intervenir en los puntos críticos. En las últimas 24 horas se han registrado múltiples salidas, y desde el inicio de abril ya suman más de 80 fuegos en la comunidad, muchos de origen intencionado según las primeras investigaciones. Particularmente preocupante es el incendio en La Población (Campoo de Suso ), donde bomberos forestales y equipos terrestres trabajan para contener las llamas que amenazan zonas boscosas de alto valor ambiental.
El humo generado por estos incendios ha llegado hasta la costa cántabra, afectando la calidad del aire en comarcas como el Besaya, el Nansa, Cabuérniga y Los Tojos. Autoridades sanitarias recomiendan a grupos de riesgo —niños, ancianos y personas con problemas respiratorios— limitar la actividad al aire libre y usar mascarilla en áreas centrales y occidentales. Durante la noche , el fenómeno se ha extendido, tiñendo el amanecer de una capa densa que ha reducido la visibilidad en localidades costeras.
El director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, ha alertado de la “elevada simultaneidad” de los fuegos y ha subrayado que los índices de riesgo permanecen en niveles extremos en casi toda la comunidad. Otros focos activos se localizan en municipios como Lamasón, Rionansa, Cabuérniga y Valdáliga, donde se ha requerido intervención aérea para apoyar las cuadrillas terrestres. El Ejecutivo autonómico valora solicitar refuerzos estatales si la situación persiste, dado que las previsiones meteorológicas no mejoran hasta dentro de 24-48 horas.
Estos incendios se producen en un contexto de sequía prolongada y prohibición total de quemas en toda Cantabria, medida vigente desde hace días para prevenir nuevos focos. No se han reportado evacuaciones ni daños materiales significativos hasta el momento, pero los servicios de emergencia priorizan la protección de núcleos poblacionales y vías de comunicación. La ola de fuegos ha afectado también infraestructuras como líneas férreas en ocasiones previas, recordando la vulnerabilidad de la red regional.














