Agentes de la Policía Nacional de la Jefatura Superior de Cantabria han detenido en los últimos días a dos varones, uno en Santander y otro en Torrelavega, sobre los que pesaban reclamaciones judiciales vigentes que interesaban su búsqueda, detención e ingreso en prisión. En ambos casos, los arrestos se produjeron después de que los policías comprobaran su identidad y verificaran en las bases de datos que estaban reclamados por la autoridad judicial.
La primera de las intervenciones tuvo lugar durante la mañana del 12 de julio, cuando una patrulla preventiva que recorría las inmediaciones de la bahía de Santander observó a un hombre que, al percatarse de la presencia policial, adoptó una actitud evasiva. Ese comportamiento llamó la atención de los agentes, que se dirigieron hacia él para identificarlo y confirmaron que tenía en vigor una reclamación judicial dictada por una de las Secciones de lo Penal del Tribunal de Instancia de Santander.
Una vez verificada la orden, los agentes procedieron a su detención y al traslado posterior del arrestado a dependencias policiales. La actuación se resolvió en ese mismo momento, al tratarse de una requisitoria que incluía expresamente su localización, detención e ingreso en prisión.
La segunda detención se produjo minutos después de la medianoche del 13 de julio en Torrelavega, tras una llamada recibida en el CIMACC 091 en la que se alertaba de la presencia de una persona que estaba causando molestias en una calle céntrica de la ciudad. Hasta el lugar se desplazó una dotación uniformada, que localizó a un individuo y procedió a su identificación.
En ese caso, los policías comprobaron que también le constaba en vigor una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión, esta vez dictada por una de las Secciones de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valladolid. Tras constatar la reclamación, los agentes practicaron la detención y lo trasladaron a comisaría.
Los dos arrestados fueron puestos después a disposición de la autoridad judicial correspondiente, uno en Santander y otro en Torrelavega, y en ambos casos se acordó su ingreso en prisión. La Policía Nacional enmarcó estas actuaciones dentro de su labor de vigilancia preventiva y de respuesta inmediata ante personas reclamadas por los juzgados.













