El Gobierno de Cantabria ha decidido prolongar las medidas de prevención frente a la dermatosis nodular contagiosa (DNC) hasta el 31 de octubre, aunque únicamente para el ganado vacuno. La medida responde a la evolución de la enfermedad y a la voluntad del Ejecutivo autonómico de mantener la protección sanitaria sobre la cabaña bovina mientras persista el riesgo.
La prórroga supone que seguirán activas las restricciones específicas para bovino establecidas hasta ahora, dentro de la estrategia de prevención que la Consejería de Desarrollo Rural viene aplicando desde que comenzaron a intensificarse las alertas por esta enfermedad. El planteamiento del Gobierno pasa por sostener el nivel de vigilancia y control sobre los movimientos y concentraciones de animales sensibles, con el fin de minimizar cualquier posibilidad de entrada o expansión de la DNC en Cantabria.
La decisión se enmarca en una situación sanitaria que continúa siendo objeto de seguimiento por parte de las autoridades veterinarias, que han venido revisando de forma periódica el alcance de las medidas. En ese contexto, el Ejecutivo ha optado por alargar el blindaje preventivo sobre el vacuno, que es la especie más afectada por las restricciones asociadas a esta enfermedad.
La DNC es una patología vírica que afecta al ganado bovino y que obliga a extremar la bioseguridad, el control de movimientos y la detección precoz de posibles casos. Por eso, la prórroga aprobada por Cantabria busca ganar tiempo y reducir riesgos en un momento en el que la prevención sigue siendo la herramienta principal de contención.
El comunicado del Gobierno autonómico apunta, además, a una adaptación de las medidas al contexto actual, de forma que el resto de especies y actividades ganaderas puedan ir normalizándose cuando así lo permita la situación epidemiológica. En cualquier caso, el vacuno seguirá sometido por ahora a un marco especial de protección hasta finales de octubre.
La prolongación de estas medidas confirma la línea de prudencia que la comunidad mantiene frente a una enfermedad que preocupa al sector ganadero por su potencial impacto sanitario y económico. Cantabria refuerza así su estrategia de control, con la intención de evitar que la DNC entre en una región en la que el bovino tiene un peso esencial.











