La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha puesto este martes la primera piedra de las nuevas piscinas recreativas comarcales de Ruente, una infraestructura que, según la previsión del Gobierno autonómico, estará terminada la próxima primavera y supondrá una inversión de casi 850.000 euros a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.
Buruaga ha subrayado durante el acto que se trata de las primeras piscinas de la historia de la comarca y ha defendido que la actuación dará servicio a cerca de 5.000 vecinos de esta zona del occidente cántabro. A su juicio, el proyecto responde a una demanda largamente esperada y permitirá contar con unas instalaciones modernas, accesibles, seguras, eficientes desde el punto de vista energético y plenamente integradas en el entorno.
La presidenta ha enmarcado esta obra dentro de la política territorial del Ejecutivo cántabro, basada —según ha dicho— en trabajar “codo con codo” con los ayuntamientos, en especial con los municipios que afrontan riesgo de despoblación. En esa línea, ha reivindicado que vivir en los pueblos siga siendo una opción de futuro, con oportunidades económicas, sociales y culturales, además de servicios públicos y calidad de vida.
En su intervención, Buruaga ha sostenido que la actuación de Ruente ejemplifica la “política útil” y “de los hechos”, una forma de gestionar que, según ha defendido, busca mejorar el día a día de los vecinos y reforzar la vida comunitaria. También ha señalado que las nuevas piscinas tendrán un papel relevante no solo como espacio de ocio y encuentro, sino también como elemento capaz de dinamizar la hostelería y la actividad económica a través de un turismo sostenible.
La jefa del Ejecutivo ha aprovechado además su visita para repasar algunas de las medidas impulsadas por su Gobierno durante la legislatura para revitalizar la Cantabria rural, entre ellas la fiscalidad diferenciada, la reforma de la ley para permitir viviendas unifamiliares en suelo rústico y el apoyo a emprendedores, autónomos y ganaderos. A ello ha sumado las inversiones que el Gobierno está destinando a los municipios, en una estrategia que ha definido como “municipalismo de verdad”.
Más inversiones en Ruente
La visita de Buruaga a Ruente ha servido también para inaugurar la cubierta de la pista polideportiva del municipio, junto al alcalde, Jaime Villegas, en una actuación que ha supuesto algo más de 500.000 euros y que se integra en el Plan de Sostenibilidad Turística Saja-Nansa. La nueva estructura, además de estar dotada de iluminación, permitirá usar el espacio en jornadas de lluvia o sin luz natural y abrirá la puerta a actividades como ferias o conciertos.
La presidenta ha hablado de un esfuerzo inversor “sin precedentes” en el municipio durante los últimos tres años y ha citado otras actuaciones ya ejecutadas o en marcha, como la nueva oficina de turismo, la renovación de las antiguas escuelas de Ucieda, la mejora de viales y la puesta a punto de la estación depuradora de Barcenillas. También ha mencionado las aportaciones de la Consejería de Ganadería para la red de caminos rurales y las acciones preventivas en los montes, así como el nuevo equipamiento del centro comunitario Consuelo Berges, en Ucieda de Arriba.
Dentro de ese paquete de inversiones, Buruaga ha destacado especialmente la transformación de la Casa de la Venta de Ucieda de Abajo en una pequeña residencia para personas mayores con problemas de aislamiento o dificultades para mantener una vida autónoma, una intervención que está ejecutando la Consejería de Inclusión Social con un presupuesto de casi 400.000 euros. La presidenta ha enmarcado este proyecto en la apuesta del Gobierno por reforzar los servicios sociales en el medio rural.
Las nuevas piscinas
El proyecto de las piscinas ha sido adjudicado a la empresa Construcción Integral Vivid y se levantará en una parcela de 1.045 metros cuadrados situada cerca del Ayuntamiento de Ruente y junto al polideportivo municipal. La actuación contempla dos vasos recreativos: una piscina para adultos de 20 por 12,5 metros, con una profundidad de entre 1,2 y 1,5 metros, y otra infantil, circular, de cinco metros de diámetro.
Junto a las piscinas se construirá un edificio de 70,70 metros cuadrados con tres vestuarios, uno de ellos accesible, y se urbanizará todo el entorno para facilitar el desplazamiento de los usuarios entre las distintas zonas de la instalación. El proyecto incluye además varios puntos de luz, el cierre exterior y una pequeña actuación en la carretera autonómica CA-180 para facilitar la entrada de vehículos.
La previsión del Gobierno es que el complejo esté listo en primavera de 2027, de manera que Ruente cuente por primera vez con unas piscinas recreativas de carácter comarcal. Según ha defendido Buruaga, la infraestructura supondrá “un antes y un después” para la comarca, tanto por su uso vecinal como por su capacidad para atraer actividad al entorno.













