La presidenta de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, María Toca, protagonizó este jueves la conferencia ‘Herederos de asesinos. Terror nazi en España’, una charla centrada en la presencia de dirigentes y colaboradores del nazismo en España durante la dictadura franquista y en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
A lo largo de la intervención, la ponente repasó los vínculos entre el franquismo y la Alemania nazi, deteniéndose especialmente en el apoyo militar y económico recibido por el bando sublevado durante la Guerra Civil española. En este contexto, cuestionó la interpretación franquista sobre el llamado “Oro de Moscú”, defendiendo que aquel envío de recursos a la Unión Soviética respondió al pago de armamento utilizado por la República para hacer frente al avance de las tropas golpistas respaldadas por Hitler y Mussolini.
Uno de los protagonistas de la conferencia fue Johannes Eberhard Franz Bernhardt, empresario alemán nacido en Prusia Oriental y posteriormente instalado en España. María Toca explicó que Bernhardt mantenía relaciones comerciales en Marruecos y contactos previos con militares africanistas, entre ellos Francisco Franco, destacando que sus movimientos estuvieron motivados principalmente por intereses económicos.
Durante la charla, la presidenta del Ágora señaló que Bernhardt trasladó al régimen nazi la importancia estratégica del wolframio gallego, un mineral fundamental para la industria armamentística alemana. Según relató, esta circunstancia influyó en la decisión de Hitler de prestar apoyo al ejército franquista mediante el envío de efectivos y aeronaves que acabarían integrando la Legión Cóndor, cuya llegada a España situó a finales de julio de 1936.
En este sentido, recordó también las declaraciones realizadas por Hermann Göring en los juicios de Núremberg, donde reconoció que la Guerra Civil española sirvió a la Alemania nazi como campo de pruebas para las tácticas de bombardeo que más tarde emplearían durante la Segunda Guerra Mundial.
La conferencia abordó igualmente las consecuencias sociales de la guerra y la posguerra. Toca destacó el impacto de la hambruna, la pobreza y las enfermedades derivadas de la situación económica, asegurando que provocaron centenares de miles de muertes en los años posteriores al conflicto.
Además, explicó que Bernhardt residió en Maliaño, donde impulsó una fábrica vinculada a la producción de jabón, aunque admitió que todavía no se ha podido localizar el lugar exacto donde estuvo situada. También hizo referencia a su relación con Sagitario Films S.A., productora madrileña vinculada a figuras destacadas del cine español como Fernando Fernán Gómez o Conchita Montes.
Según expuso María Toca, Bernhardt terminó abandonando España rumbo a Argentina tras la guerra, debido a las peticiones de extradición impulsadas por Estados Unidos y la Unión Soviética, encontrando protección bajo el gobierno de Juan Domingo Perón.
Durante su intervención, la presidenta de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca citó asimismo al historiador Paul Preston para remarcar que España nunca atravesó un proceso de desnazificación comparable al desarrollado en Alemania o Italia. En este sentido, defendió que el franquismo facilitó la entrada y protección de numerosos nazis huidos de Europa tras 1945.
Otro de los nombres destacados fue el de Clara Stauffer, a quien definió como una firme colaboradora de las redes de evasión nazi conocidas como “ratlines”. Según indicó, desde Madrid participó en la falsificación de documentos destinados a facilitar la huida de dirigentes nazis, además de mantener vínculos con Otto Skorzeny y la organización Odessa.
Precisamente sobre Skorzeny, Toca recordó su participación en el rescate de Benito Mussolini y aseguró que posteriormente llegó a colaborar con el Mossad israelí. También apuntó la posibilidad de que el militar austríaco hubiese pasado por Cantabria en algún momento de su vida.
La conferencia repasó además la presencia en España de antiguos mandos de las Waffen SS, médicos relacionados con campos de concentración y dirigentes fascistas europeos que encontraron refugio en ciudades como Madrid o distintos puntos de la Costa del Sol.
Entre las figuras mencionadas aparecieron Anton Galler, Otto Remer, Frederik Jensen, Léon Degrelle y Ante Pavelić. María Toca repasó las acusaciones y crímenes atribuidos a cada uno de ellos durante la Segunda Guerra Mundial, destacando cómo muchos lograron evitar ser juzgados mientras permanecían bajo protección en territorio español.
La ponente también dedicó parte de la charla a las conexiones entre antiguos nazis y organismos occidentales durante la Guerra Fría, mencionando presuntas colaboraciones con la CIA, la OTAN o proyectos relacionados con la NASA. Asimismo, hizo referencia a la organización Gladio y a diversos episodios de terrorismo político ocurridos en Europa en la segunda mitad del siglo XX.
La conferencia concluyó con una reflexión sobre la importancia de la memoria histórica y sobre el papel que desempeñó España como refugio para dirigentes vinculados al nazismo tras el final de la guerra.
María Toca es escritora, editora de La Pajarera, divulgadora y presidenta de Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca. A lo largo de su trayectoria ha recibido reconocimientos como el Premio Ateneo de Onda o el Premio Guadix de relato, además de publicar diferentes novelas y poemarios.













